Descripción

Antonio Molina Vega
1950
Cl 19 con Cra 1


Estructura arquitectónica de carácter conmemorativo desarrollada en sentido vertical, compuesta por un volumen escalonado que culmina en un mástil con la bandera nacional.
El monumento presenta una composición geométrica con predominio de líneas rectas y planos lisos, acompañados de elementos horizontales salientes que refuerzan su carácter
aerodinámico. Incorpora detalles formales asociados al estilo streamline moderne (Art Déco), evidentes en su volumetría, simetría y tratamiento de superficies. En su base se integra una placa conmemorativa y elementos constructivos en concreto y mampostería.

Se destaca la presencia de una sirena instalada en su estructura, elemento funcional e identitario del monumento.


Valor Estético
El monumento presenta un alto valor estético derivado de su lenguaje arquitectónico moderno, con influencia del Art Déco streamline, caracterizado por formas limpias, geometrización y sensación de verticalidad

Valor Histórico
El bien posee un alto valor histórico al estar vinculado al desarrollo urbano de Ibagué a mediados del siglo XX y a la consolidación del sector ferroviario como eje de crecimiento de la ciudad. Desde su construcción en 1950, el monumento ha sido escenario de actos
cívicos, conmemoraciones y encuentros ciudadanos durante más de siete décadas.
Asimismo, su reciente proceso de restauración evidencia su reconocimiento como bien patrimonial y la importancia de su conservación dentro de la memoria histórica local. Se le
realizó un proceso de intervención en el 2025 por el restaurador Temístocles Suarez bajo la supervisión de la Alcaldía de Ibagué
 

Valor Simbólico

El bien posee un alto valor histórico al estar vinculado al desarrollo urbano de Ibagué a mediados del siglo XX y a la consolidación del sector ferroviario como eje de crecimiento de la ciudad


Significado Cultural

El bien constituye un referente de memoria colectiva e identidad urbana para los habitantes de Ibagué. Su uso continuo como espacio de encuentro y escenario de eventos cívicos fortalece su apropiación social. Además, representa un testimonio material del desarrollo
arquitectónico y artístico de la ciudad en el siglo XX, así como de su relación con la historia ferroviaria. Su conservación y restauración contribuyen a la transmisión del patrimonio cultural a futuras generaciones.