Edilberto Calderón - Manuel León Cuartas
1987
CC Arkacentro Cra 5 Cl 64
Conjunto de murales en acrílico de carácter figurativo realizados en módulos cerámicos ensamblados sobre superficie arquitectónica exterior. Las composiciones presentan escenas con figuras humanas estilizadas, integradas en espacios urbanos y cotidianos. Las figuras se caracterizan por contornos definidos, fragmentación del color y simplificación formal, con una clara influencia de lenguajes modernos. Se observan personajes en distintas actividades, encuentro social, tránsito, vida urbana, junto con elementos como edificaciones, árboles y objetos cotidianos. El uso de retícula modular propia de la cerámica es visible en la superficie, evidenciando la composición a partir de piezas ensambladas. La paleta cromática es variada, con predominio de colores cálidos y contrastes que aportan dinamismo visual. Los murales se integran directamente a la fachada del edificio, formando parte del diseño arquitectónico.
Valor Estético
La obra presenta un alto valor estético por la integración entre arte y arquitectura. El uso de cerámica permite una superficie resistente y, al mismo tiempo, una riqueza cromática particular asociada a la cocción en horno. La composición fragmentada del color y la estilización de las figuras generan una lectura contemporánea, cercana a lenguajes como el cubismo o la síntesis moderna de la figura humana. El ritmo visual se construye a partir de la repetición de módulos, contrastes de color y disposición de las figuras en planos superpuestos.
Valor Histórico
La obra se enmarca en el desarrollo del Centro Comercial Arkacentro durante la década de 1980, momento en el cual se promovió la integración de obras artísticas dentro de espacios comerciales en la ciudad de Ibagué. Hace parte del conjunto de intervenciones realizadas por Edilberto Calderón en este complejo, evidenciando una etapa importante de su producción, en la que experimenta con formatos tridimensionales y su relación con la arquitectura. Representa una de las primeras experiencias locales en incorporar escultura contemporánea dentro de espacios comerciales privados.
Valor simbólico
Los murales representan escenas de la vida cotidiana, destacando la interacción social, la vida urbana y la presencia humana en el espacio colectivo. Las figuras, aunque estilizadas, transmiten dinámicas de encuentro, tránsito y convivencia, lo que permite interpretar la obra como una representación de la vida moderna en la ciudad. La integración de estas escenas en un centro comercial refuerza la idea del espacio como lugar social, intercambio y construcción de relaciones
Significado Cultural
La obra constituye un referente importante en la incorporación del arte en espacios comerciales en Ibagué, evidenciando una intención de humanizar y enriquecer estéticamente la arquitectura urbana. Asimismo, representa un momento de transición en las prácticas artísticas locales, donde se incorporan técnicas industriales y colaboraciones interurbanas (como la producción en Bogotá), ampliando el alcance de la producción artística regional. Los murales aportan identidad visual al lugar y funcionan como elementos de memoria urbana, vinculados al desarrollo comercial y arquitectónico de la ciudad en la segunda mitad del siglo XX.